Dania Méndez abre las puertas de su casa a Rorro y Milo
La actriz, conductora e influencer conversó con Paws in Town sobre el vínculo con sus dos animales rescatados y por qué, dice, "adoptar habla del buen ser de la persona que lo hace".
Dania Méndez recibió a Paws in Town con dos protagonistas inesperados: Rorro, su perro de casi seis años, y Milo, su gato, que se asomó a saludar antes de volver a lo suyo. La conversación, pensada como un perfil ligero de temporada, terminó siendo un testimonio directo a favor de la adopción.
Rorro
Llegó a su vida hace casi seis años, regalado por una seguidora que lo vio rechazado dentro de su propia manada. Dania no lo dudó: le pidió que se lo llevara.
Milo
Fue encontrado debajo de un camión a los dos meses de nacido. Hoy comparte casa con Rorro como parte de la familia.
Antes de Rorro estuvo Muca, su bulldog francés durante diez años, y antes de Muca, Lola, la chihuahua de su infancia que en realidad "era más de mi mamá que mía". Dania habla de los tres con la misma soltura, como quien recuerda a personas y no a mascotas — palabra que, de hecho, rechaza.
"Rorro y Milo nunca fueron mascotas. Desde que llegaron a nuestra vida fueron uno más de la familia, y así se morirán siendo parte de ella."Dania Méndez
Un perro territorial, sobreprotector y un poco adolescente
Le pedimos que describiera a Rorro y la respuesta salió sin pausa: territorial, apegado, sobreprotector, convencido de que todo en la casa —incluida ella— le pertenece. "Es un ogro combinado con macho, pero combinado con adolescente y combinado con bebé", resume entre risas. Cuando no está su mamá, está su abuela; cuando no está su abuela, está algún miembro del equipo. Rorro, asegura, nunca se queda solo.
La postura, sin rodeos: no comprar, adoptar
El tema que más energía le sacó a la entrevista fue la adopción. Dania fue directa con quienes compran animales en lugar de adoptarlos, incluso a riesgo de sonar dura.
"Creo que la persona obsesionada con comprar perros habla más de lo vacío y lo superficial que hay en ella. A este mundo se viene a dar amor, a ser un buen ejemplo."Dania Méndez
Su invitación no se quedó en el discurso: contó que ese mismo día su prima encontró a un cachorro de dos meses que había pasado dos noches bajo la lluvia, y decidieron adoptarlo en el momento. Le pusieron Nachito.
Para Dania, el gesto de adoptar dice tanto de quien lo hace como del animal que lo recibe. "Habla del buen ser de la persona, de quien se toca el corazón, de quien es empática con los animales", explicó, y agregó que si pudiera pedir un superpoder sería uno simple: más conciencia humana y más empatía hacia los animales.
Si pudieras ayudar hoy
Dania cerró la entrevista con un pedido concreto: no hace falta adoptar para sumar. Dar de comer a un perro de la calle, compartir en redes o apoyar a un refugio también cuenta. "Eso suma, créeme."
Antes de despedirse, hasta Rorro tuvo su momento frente a cámara: a la pregunta de cómo describiría a su mamá, Dania tradujo por él con una palabra — "buena" — sellada con un beso.
La entrevista cierra como empezó: con un mensaje repetido a propósito, para que quede. Adopta, no compres.





















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